Apariencias: ¿engañan?

Con mi toga y mis tacones

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Hay un dicho popular según el cual “las apariencias engañan”. Y la verdad es que nada más aplicable al mundo del espectáculo, donde la labor de los actores consiste, esencialmente, en ponerse en la piel de otras personas para hacernos creer que son quienes no son. Cuando lo consiguen, crean la ilusión de que a quien se está viendo en el escenario o en la pantalla es al personaje y no al actor o actriz. Tanto es así, que, a veces, la gente llega a identificarlos con el personaje, y a portarse en consonancia. Recuerdo que el actor que interpretaba a Falconetti –el malo malísimo de una serie de mi infancia llamada Hombre rico, hombre pobre– contaba en una entrevista que en una época no podía salir a la calle sin que alguien le increpara y le insultara. Y siempre ha habido actores, como Charles Chaplin, perpetuamente parapetados…

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Firma tú, que a mí me da la risa

loquehayblog

En esta semana, tremenda judicialmente para la derecha española -sea del PP, de la antigua CIU o del PSOE andaluz-, queda claro que sólo los más altos cargos gubernamentales estatales o autonómicos, que han sido lo suficientemente listos como para no firmar nada, se van a salir de rositas.

Llama así poderosamente la atención que hoy Francisco Camps, expresidente de la Generalitat Valenciana, no esté sentado en el banquillo de la Audiencia Nacional que juzga las corruptelas del PP valenciano relacionadas con el caso Gürtel.

Y aún resulta más curioso el silencio que guardan Vicente Rambla, Ricardo Costa y otros antiguos mandamases del partido conservador en Valencia, protegiendo así a su máximo capo, ese que cita Correa en su confesión por escrito al juez como quien le encargó determinados eventos. No se entiende qué pretenden proteger, aún sabiendo que llevan todos los números para acabar en la cárcel.

Sería interesante…

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Lucha contra la corrupción en el ámbito del Derecho Civil: indemnizaciones y más temas.

El bosque y los árboles

Está tramitándose en las Cortes en esta XII legislatura que empezó en 2016 una iniciativa legislativa titulada “Proposición de Ley Integral de Lucha contra la Corrupción y Protección de los Denunciantes”. Se trata de la proposición de ley 122/000022, a propuesta del Grupo Parlamentario Ciudadanos, 122 2que con fecha 21 de febrero de 2017 superó la fase inicial de “toma en consideración” con el voto casi unánime de todos los diputados, resumen oficial de votos enlace aquí). En este enlace a la web del Congreso de los Diputados figuran el texto (enlace directo al texto completo de la proposición de ley aquí) y todos los demás datos, incluyendo la situación actual de tramitación  (en estos momentos, el mismo desde hace casi un año, en lentísima tramitación, pendiente de enmiendas).  122 1Aquí hay mucha tela que cortar y como no es posible abarcar todo me voy a centrar solo en…

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Omisión: lo que hace no hacer

Con mi toga y mis tacones

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El mundo del espectáculo se caracteriza por un hacer constante. Se hacen películas, obras de teatro, se montan ballets o se organizan conciertos o exposiciones. De poco sirve el talento si no se exhibe al público. Y allá quedarán, escondidas en un rincón, tantas obras anónimas que no vieron la luz, como nunca la habría visto Harry Potter y todas sus secuelas si la hija de uno de los lectores de una editorial no hubiera descubierto el manuscrito en el maletín de su padre.  Lo que nunca nos dijimos se queda para siempre sin decir. Y, a veces, se puede hacer mucho no haciendo.

La omisión tiene un papel muy importante en las funciones que se desarrollan en nuestro teatro. Además de ser un tema infumable de la oposición –al menos así lo recuerdo de mis tiempos de opositora-, tanto en su modo directo como indirecto puede dar lugar…

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Agencias de Publicidad corruptas

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ATRÁS. Me bailo hoy una Yenka de lo más notoria, con los publicitarios honrados que sustentan sus ingresos en la creatividad y en la ayuda a las ventas de sus clientes. Todo lo contrario a esas otras agencias, que siempre han existido, que han coqueteado con su participación en las corruptelas de los partidos políticos, sobre todo cuando gobiernan. PSOE en sus tiempos y PP ahora, han hecho negocios sucios con agencias de gran volumen de facturación, como la ahora acusada por la UCO por presunta colaboradora del caso Canal de Isabel II y cuyo nombre permanece de momento en secreto.

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Gracias: lo bueno del año

Con mi toga y mis tacones

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En estos días son frecuentes los programas de televisión, películas y saraos varios para rememorar el año que se va. Lo que queda del día es ya lo que queda del año, apenas nada. Y, aunque en cierto modo haya sido El año que vivimos peligrosamente, celebraremos las Campanadas a media noche y seguiremos caminando. Por siempre jamás.

Pero mis teclas se resistían a dejar a 2017 sin una despedida toguitaconada. Se la ha ganado, el pobre, con la de trabajo que nos hemos dado mutuamente. Y hoy, por una vez y sin que sirva de precedente, me guardaré la lengua viperina a buen recaudo hasta el año que viene y compartiré las cosas buenas que me han pasado, que son muchas. Porque sin las personas que os acercais cada martes y cada viernes a esta pantalla no sería posible. Pido disculpas anticipadas por ejercicio de…

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Aguinaldo: mi regalo navideño

Con mi toga y mis tacones

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No hay Navidad que se precie sin regalos. Pero, además de los regalos hay una costumbre muy nuestra que a mí siempre me ha gustado: el aguinaldo. Y como en nuestro teatro también hay tradición, me dejo por una vez al Santa Claus del cine, en todas sus entregas, para hacer mi particular aguinaldo navideño a quienes me alegrais la vida leyéndome cada martes y cada viernes.

El perro que odiaba la Navidad

                Erase una vez un perro llamado Happy. Era un peludo encantador que hacía honor a su nombre casi todo el año, porque, llegado el tiempo navideño, ganas entraban de llamarlo Angry, de lo hosco que se ponía.

                Su dueña creía saber la razón, y así se lo contaba a todo el mundo. El árbol de Navidad invadía su espacio, porque el abetito de colores se colocaba exactamente en el lugar que Happy consideraba…

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