Urgencias energéticas

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En España estamos atravesando una ola de calor tras otra, con terribles consecuencias como la sequía, el fuego descontrolado o la ineficiencia energética. Esos mismos pantanos diseñados para otros escenarios climáticos y ahora prácticamente vacíos, ya no pueden colaborar en la producción de energía hidroeléctrica y su sustitución nos lleva a costes más caros y a más polución.

A estos hechos seguramente irreversibles, se suma la reciente sentencia del Tribual Constitucional, que viene a permitir que en las urbanizaciones, comunidades de propietarios o edificios y polígonos industriales se pueda practicar el autoconsumo energético compartido, hasta ahora prohibido.

Queda así derogada la hasta ahora prohibición planteada por el gobierno del PP en su decreto ley de 2015, destinado como siempre a proteger a las compañías eléctricas, al tiempo que se abre una vía esperanzadora para la instalación de plantas fotovoltáicas en cientos de miles de tejados que podrán aprovechar la gratuidad…

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Los otros sin techo

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ATRÁS. Bailo hoy una Yenka solidaria con todos aquellos que además de no poder comprar una vivienda, ya no pueden ni alquilarla debido a la inflación desmedida de los precios de los alquileres. Son los otros sin techo, que sobreviven a cubierto gracias a sus padres o a sus abuelos. Una vez más, la picaresca de este país y la penosa abulia de los inspectores municipales y de los políticos que les mandan, llevan a millones de personas a renunciar a su independencia. Eso sí, pisos turísticos en alquiler y sitios web que los anuncian haylos por doquier, legales o no.

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Discriminación: sin mi toga y con tacones

Con mi toga y mis tacones

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         No siempre los artistas están trabajando. A veces, se dan un descanso, como todos. Pero como la cabra siempre tira al monte, acaban volviendo a lo que más les gusta, el espectáculo. Porque no hay nada mejor para relajarse que disfrutar del arte y del escenario, aunque sea fuera de él y desde el patio de butacas. Y saber sacarle todo el jugo.

         También en nuestro teatro nos tomamos a veces un kit kat y, entre expediente y expediente, aprovechamos para quitarnos la toga –aunque no los tacones- y disfrutar un rato. Y esos cursos que a veces nos llevan, maleta en ristre, a cambiar de escenario, son la mejor excusa.

         Y eso es lo que hice hace nada. Aprovechar, hacerme con la mejor compañía y, sin mi toga y con tacones, irme a ver un buen musical. En este caso, Priscila, Reina del Desierto

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Conciencia: Pepito Grillo

Con mi toga y mis tacones

Pepito-Grillo CARETA

Cualquiera se ha visto más de una vez sorprendido, o tal vez incordiado, por la voz de la conciencia. Esa conciencia que en el mundo del cine y de las letras viene representada por el imprescindible Pepito Grillo de Pinocho, que más de una vez se ha asomado al escenario de Con Mi Toga y mis tacones. Pero nunca, hasta ahora, había tenido su propio estreno. Y hora es ya de saldar esa deuda.

La conciencia no es ajena a nuestro mundo toguitaconado. Es más, es un mundo donde está más presente que nunca. Por activa y por pasiva, y nunca mejor dicho.

Desde uno de los lados del banquillo, el que viste toga, es a veces difícil bregar con ella. Porque además, tiene una relación directa con el mundo de Orfeo. No hay mejor somnífero que una conciencia tranquila. Y lograrlo no siempre es fácil.

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Feminismo radical

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Desde que a principios de los años 90 del pasado siglo, una serie de pseudointelectuales ultraderechistas norteamericanos acuñaran el término “feminazi”, en aquella ocasión para denostar a las defensoras del aborto, el feminismo radical ha sido permanentemente acusado de odiar a los hombres y de organizarse para generar las más virulentas injusticias de género. Falso, salvo excepciones, pues son los machistas más reaccionarios los que odian a las mujeres que les plantan cara para defender sus derechos a ultranza.

No me remontaré a los años anteriores, en los que el machismo estaba extendido en nuestra sociedad como un hecho normal, heredado de una cultura que desde los ancestros ejercía el dominio absoluto sobre las mujeres.

Pero tantos siglos de derecho de pernada, violaciones sin castigo amparadas por los tribunales, violencia doméstica y asesinatos de género, venta de mujeres para bodas indeseables o para su trata en la prostitución, etc., tenían…

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El morro de Montoro

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DERECHA. Bailo hoy una Yenka con mi declaración de renta en la boca, con el aprovechado Cristóbal Montoro, que no tiene empacho en concentrar las acusaciones de fraude fiscal a personajes mediáticos en cada una de las campañas de la renta, con el falaz objetivo de acojonar a los ciudadanos al hacer su declaración. Pero resulta que la mayoría pagamos nuestros impuestos porque estamos absolutamente fiscalizados, mientras que esos personajes deberían cumplir con sus obligaciones en cualquier momento del año ¡Qué morro tiene Montoro!

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Sentidos (III) tocar y sentir

Con mi toga y mis tacones

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Como en los anteriores estrenos, seguimos hablando de sentidos. Me cuenta mi buen amigo José Segura que los seres humanos nos dividimos, desde el punto de vista de la comunicación, en visuales, auditivos y kinésicos. En cuanto a los primeros huelga decir a qué se refiere, al igual que los segundos. Y ambos son quienes lo tienen más fácil, en este mundo audiovisual en que nos ha tocado vivir. Pero hoy nos referiremos a los kinésicos, esos que necesitan sustentar su comunicación con gestos. Como quienes se empeñan en darte golpecitos en el hombro al hablar para confirmar que estás atendiendo, y que confieso que me ponen nerviosita. Tanto que echo mano –o mejor dicho, pie- de mi tic favorito: dar golpecitos con el tacón en el suelo. Y cuanto más deprisa, más nerviosita me están poniendo. Manías que, como dice mi madre, no curan los médicos.

En el…

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