Maquillaje: cosmética jurídica

Con mi toga y mis tacones

MAQUILLAJE

En todo este tiempo –ya casi año y medio- en nuestro escenario, no habíamos dedicado apenas tiempo a algo tan importante como el maquillaje. Sin él, muchas obras carecerían de sentido, o resultarían poco o nada creíbles. ¿Qué sería sin maquillaje El Planeta de los Simios? ¿Cómo convertirían la respingona naricilla de Nicole Kidman en el aspecto que tiene en Las Horas? O cómo harían que el lagarto bueno de V se convirtiera en el terrible Fredy Kruger?

En nuestro teatro también gastamos maquillaje, desde luego. Pero en este caso es algo diferente. Nuestro maquillaje más bien es una cosmética casera, destinada a hacer parecer lustroso a lo que no lo es tanto. O si. Que cada cual juzgue al final de la función.

Para nosotros, nada de brocha, de sombras de ojos, ni de salsa de tomate que haga las veces de sangre. La sangre…

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