Independencia: la meta

Con mi toga y mis tacones

independencia judicial 2

El mundo del arte siempre ha gustado de los temas románticos. Y pocos temas hay que lo sean tanto como la Independencia. Así, con mayúsculas. Casi siempre la identificamos con la lucha de un territorio por mantenerse libre de injerencias o de invasiones. Con más o menos matices, y más o menos estilos. Desde el Curro Jiménez de mi infancia luchando cada domingo contra los franceses, hasta los galos de Astérix y Obelix defendiendo la aldea gala, desde las mil versiones de un idealizado Garibaldi hasta la defensa terrícola de Independence Day, pasando por las luchas contra cualquier invasión paranormal, sean zombies, ultracuerpos o cualquier otra cosa. Sin olvidar, por supuesto, el filón de la Guerra de la Independencia americana, entre el Norte y Sur y Lo que el viento se llevó, o la descolonización, que ha dado metraje de sobra.

Pero no toda independencia es la…

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