Correo: de la carta al mail

Con mi toga y mis tacones

sellos02

No hace tanto tiempo, los buzones servían para algo más que para llenarlos de propaganda y de cartas del banco. Parece un universo muy lejano, pero si echamos la vista atrás tampoco hace tanto.

En la literatura, el género epistolar ha dado mucho de sí. Y en el teatro y en el cine, también. La mala de la película que ocultaba las cartas del chico al que no querían para su niñita en La casa de la Troya, las misivas romántico nostálgicas en busca de un nuevo amor de Cartas a Julieta o lo que parecía en su momento la cúspide de la modernidad tecnológica en comunicación de Tienes un email, pasando por El cartero y Pablo Neruda, son algunas muestras de lo que el correo da de sí en el cine. Y hay muchos más, algunas tan temibles como El cartero siempre llama dos veces.

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