Tautologías: a mayor abundamiento

Con mi toga y mis tacones

coco y elmo

En el mundo del teatro, no es infrecuente el uso de las repeticiones para transmitir un mensaje. Muy habituales en películas destinadas a menores, a veces también las usan para los mayores, incluso hasta el extremo de tomarnos por bobos. Los Charlis que le venían por doquier a Rambo, mientras no sentía las piernas, acaban cansando hasta el más fan cuando llegan a la cuarta entrega. Y es que hay cosas que no hace falta repetirlas, por obvias. Recuerdo que cuando era niña, la sintonía de un programa infantil decía: “sube hacia arriba, sube y verás…”, mientras yo no cesaba de preguntar a mi madre si era posible subir hasta abajo. Por no hablar de los Teletubbies y su manía de decir “abrazo fuerte” a cada escena, que ganas le entraban a más de una madre de que se estrangularan en uno de ellos y se callaran de…

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