Hostilidad: huida hacia delante

Con mi toga y mis tacones

enfado

No todo en el mundo pueden ser aplausos y palmaditas en la espalda. Desde que el mundo es mundo, siempre ha habido personas que responden a cualquier cosa con un bufido. O con algo peor. Porque, desde luego, ni en el escenario ni en la vida vivimos en Los mundos de Yupi. Por eso, el cine se hace eco de tantos títulos tremendos donde sentimientos negativos como la Traición, la Revancha o la Venganza son los protagonistas, convirtiendo a los personajes en Enemigos irreconciliables, lo busquen o no.

Nuestro teatro, como la vida misma, no se libra de esos sentimientos, unas veces justificados y otras menos. No me cansaré de decir que sentarnos a uno u otro lado de estrados no convierte a los profesionales de la justicia en enemigos, pero sí hay quien se lo toma así y llega a asumir la defensa o representación…

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