Responsabilidad: el plus

Con mi toga y mis tacones

mafalda irresponsablesPara todo en la vida hay que ser responsable, tanto a la hora de acometer la tarea como a la de asumir el fracaso -el éxito lo asume cualquiera, aunque gestionarlo ya sea otra cosa-. El cine nos lo muestra con frecuencia. A ser responsable le enseñaba  el maestro a su pupilo de Los niños del coro, o el operario del cine al Totó de Cinema Paradiso. La cosa se pone especialmente peliaguda si a quien se le exige responsabilidad es al propio estado, como hacía Erin Brocovich. Aunque, a veces, es difícil distinguir dónde acaba la línea del egoísmo y empieza la de la responsabilidad, sobre todo con un matiz social, una duda que expresa a la perfección el personaje principal de La lista de Shrhindler.

En nuestro teatro, como no puede ser de otro modo, tenemos que andar haciendo un ejercicio de responsabilidad…

Ver la entrada original 1.018 palabras más

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: