Puertas: ¿donde están las llaves?

Con mi toga y mis tacones

puertas Las puertas son de esas cosas que cualquier persona ha utilizado miles y miles de veces en su vida. Para entrar y salir de cualquier sitio, para abrir y cerrar armarios, para ocultarse o para hacerse visible, las puertas, sean físicas o sean metafóricas, son el pan nuestro de cada día. Tal vez por eso se le dedican tantos títulos: Las puertas del cielo y Las puertas al infierno, Las puertas del Paraíso o Las puertas de la Eternidad. Y luego están todas esas puertas icónicas como la de El Resplandor, la de Psicosis, la de Las crónicas de Narnia, la de Alicia en el país de las Maravillas o una de las más inquietantes, la de la celda de la cárcel de El silencio de los corderos

     En nuestro teatro, como en todas partes, las puertas abundan y cada día atravesamos un montón…

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