Si quieres saber, ya sabes: a Salamanca

El blog de José Muelas

Tras la invención de la imprenta, como después de cualquier invención, del automóvil a internet, los estados se lanzaron a regular jurídicamente el invento y, obviamente, no para proteger los derechos de los consumidores sino para garantizarse que los libros no dirían cosas que no debieran decir y para que no cualquiera pudiese imprimir libros, sino sólo aquellas personas que contasen con las pertinentes autorizaciones.

Ocurrió que esas personas autorizadas a imprimir (los editores de libros) acabaron ostentando casi un monopolio en la venta de libros y resultaba evidente que aquello era un abuso de forma que, para proteger a los autores de los abusos de los editores, algunas mentes comenzaron a pensar que habría que regular eso de la propiedad de los libros.

Pero el asunto no era fácil, el derecho que conocían los juristas de entonces (y los actuales) era un derecho muy bien estructurado para regular el…

Ver la entrada original 1.241 palabras más

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: