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Monopolios: ¿de quién es la instrucción?

Con mi toga y mis tacones

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   La investigación es la niña bonita del mundo de la literatura, el cine y la televisión. Pocas cosas con mayores expectativas de éxito que una buena novela negra, una saga de investigación o una serie sobre jueces y tribunales. Da igual que se trate de una encantadora ancianita como la Miss Marple de Agatha Christie o la Jessica Fletcher de Se ha escrito un crimen, de un tipo pintoresco con abrigo de capelina a cuadros y pipa como Sherlock Holmes o de unas más o menos glamurosas Angeles de Charlie en cualquiera de sus versiones. Y eso sin hablar de las parejas de investigadores en que la tensión de encontrar al asesino combina con la tensión sexual a las mil maravillas, como  Remington Steel o Luz de luna, pistoletazo de salida para Pierce Brosnan y Bruce Willis o la setentera MacMillan y esposa, con un…

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Dependencia: más de lo que parece

Con mi toga y mis tacones

deèndencia Depender de algo o de alguien nunca es buena señal. Tal vez por eso la independencia se ha convertido en una meta para países o personas hasta el punto de que lograrla es el leit motiv de más de un filme. Sea para afirmar nuestra identidad frente a una invasión marciana, como en Independence day, para lograr la propia identidad de las colonias, como en Los últimos de Filipinas o para reafirmar el patriotismo americano como El patriota o Nacido el 4 de julio, lo importante es decir alto y claro que no dependemos de nadie. Se trate de un país, de un grupo o de una persona, como hicieron las inquebrantables Thelma y Louise.

    En nuestro teatro, si hablamos de independencia, parece que el subconsciente nos dirige inmediatamente a laindependencia judicial, a la que dedicamos ya un estreno, y que aparece siempre como…

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Bueno para la abogacía, bueno para la sociedad

El blog de José Muelas

La ley Alemana de Servicios Jurídicos Extrajudiciales en su artículo 1 proclama:

«Esta ley regula la facultad de poder prestar servicios extrajudiciales en la República Federal de Alemania. Su propósito es proteger a los usuarios, al tráfico y al ordenamiento jurídico de servicios no cualificados.»

En España, un país regido por bancos y aseguradoras, pareciera que la defensa de los consumidores fuese una ofensa a su omnímodo poder y, probablemente por ello, no hay en España una Ley de Servicios Jurídicos: porque impediría finalizar contratos y actos jurídicos con una ciudadanía no asesorada y perfectamente desinformada.

La relación de la abogacía independiente con la ciudadanía y los consumidores es casi de simbiosis; en la Red de Abogadas y Abogados de España usamos de la expresión bantú «Ubuntu»: somos porque son. Y es cierto.

Una sociedad sin derechos no necesita abogados, pero una sociedad sin abogados pronto se queda sin derechos…

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Perdón: no basta pero ayuda

Con mi toga y mis tacones

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Perdonar es humano, aunque no perdonar también. Que se lo digan si no a Clint Eatswood, que convirtió esa intransigencia en lo que muchos consideran una obra maestra del western, Sin perdón. Para otros el perdón no es cualquier cosa, y necesitan nada menos que Cien años de perdón. Nunca es tarde si la dicha es buena, como dice el refrán. Tal vez por eso tuvimos en su tiempo tan empeñado a Camilo Sesto en repetir lo de Perdóname, misma palabra con otra música en la que insistieron hasta la saciedad los componentes del Dúo Dinámico.

El perdón, en nuestro teatro, es algo más que un acto humano. Es un acto jurídico que puede desplegar importantes consecuencias, y, aunque ya dedicamos un estreno al arrepentimiento y un pequeño espacio a la reparación del daño al hablar de las atenuantes, es un tema con tanta…

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Ucronías: qué hubiera pasado si…

Con mi toga y mis tacones

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Se conoce como ucronía un género literario que parte de un acontecimiento histórico para cambiar algo de lo que sucedió en realidad, de modo que cambie el curso de la historia. Un futuro donde no hubieran asesinado a John Lennon y los Beatles se volvieran a reunir, otro donde Kennedy no hubiera sido asesinado -así lo hace la novela de Javier Lacomba El cuarto disparo– o cómo sería El jardín del Edén si Eva no hubiera probado la manzana serían buenos ejemplos de ello. En realidad, se trata de jugar al ¿qué hubiera pasado si…? Como ocurre en películas como Malditos bastardos, Amanecer rojo, El planeta de los simios o El día después. Y como ocurre en cierto modo con Forrest Gump, aunque en realidad no cambie el curso de la historia sino que el protagonista se introduce en ella sin alterarla. Y como sucede, por…

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Ley de Servicios Jurídicos

El blog de José Muelas

Que en España los consejos jurídicos los da el cuñado, el vendedor de coches o el comercial del banco que te hace firmar los papeles del préstamo es un hecho que, por notorio, no me detendré en probar.

A los españoles siempre nos extrañó que los ciudadanos ingleses, para firmar una hipoteca, exigiesen la presencia de un abogado que les asesorase. Tampoco los alemanes son ciudadanos que dejen que sea su cuñado o el vendedor de motos quien les asesore jurídicamente y, sin embargo, en España hemos venido firmando complejas operaciones financieras o inmobiliarias sin más asesoramiento que el del propio individuo o corporación que trataba de vendérnoslas… Las zorras cuidando a las gallinas con el visto bueno del gobierno, ya saben.

En Alemania o Inglaterra no ocurren estas cosas porque, simplemente, les parecen inaceptables y las leyes lo impiden. Basta una somera lectura de la «Gesetz über außergerichtliche Rechtsdienstleistungen»

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En secreto y por la espalda

El blog de José Muelas

El Consejo General de la Abogacía Española elabora sus normas de forma muy parecida a como los delincuentes cometen sus fechorías: en secreto y a espaldas de sus afectados.

Cuando durante el ¿Congreso? de Valladolid se anunció la existencia un nuevo Código Deontológico, el tal Código llevaba ya un tiempo aprobado sin que, por supuesto, en su elaboración se permitiese participar a nadie que no perteneciese al selecto club del búnker de Recoletos ni, tampoco, se diese información alguna —los debates son secretos siempre en esta congregación— sobre los debates habidos en el ominoso sótano madrileño.

Ahora vuelven a la carga con su deseo de aprobar un “nuevo” estatuto de la abogacía que fue redactado en 2013 (por supuesto a espaldas de la abogacía y con los secretos de costumbre) y que, desde entonces, ningún ministro se ha atrevido a aprobar por malo.

Pero ahí siguen los de Recoletos dando…

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