Veteranía: la voz de la experiencia

Con mi toga y mis tacones

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Dicen que la veteranía es un grado. Y que la experiencia es la madre de todas las ciencias. Y no les falta razón, aunque como todas las cosas, admite matices. En el mundo del espectáculo, son muy respetados los profesionales veteranos, con toda una vida de tablas y escenarios a sus espaldas, aunque también hay otros que se han visto relegados en su vejez al más triste de los olvidos. Pero son frecuentes los homenajes, premios honoríficos o menciones a esas trayectorias. Y aunque el cine suele nutrirse de personajes jóvenes, hay excelentes muestras de obras protagonizadas por personas mayores, como esa delicia titulada En el estanque dorado o las inolvidables viejecitas de Arsénico por compasión.

También en nuestro teatro la veteranía es un grado. O debe serlo. Y no me refiero aquí a quienes, desde la jubilación, siguen aportando su experiencia a través de escritos o de…

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